2012: Apocalipsis en alta definición
::: Video-resumen con las mejores escenas :::
martes, 08/12/2009
Archivado en: cine
A algunos de los que ya tenemos algo más de 20 años (ejem) y recordamos los efectos especiales que en los años 80 nos dejaban boquiabiertos (éramos muy impresionables) no nos sorprende la rapidez con la que ese sector ha evolucionado. Lejos quedan las películas de catástrofes en las que se veían algunas explosiones de vez en cuando, el CG ahora permite destruir ciudades enteras (o mundos) con un grado de detalle y realismo inconcebible hace no muchos años. Transformers: Revenge of the Fallen y 2012 han batido todos los records en ese sentido, creo que no exagero si digo que nunca se había visto tal despliegue de destrucción en una pantalla como en estos dos recientes estrenos.
De la película que nos ocupa, no hay mucho que decir, las impresionantes panorámicas de devastación apocalíptica son prácticamente su única virtud, a no ser que consideremos como virtudes las risas que puede provocarnos un guión lleno de disparates. No voy a meterme a fondo con ello, porque la verdad es que disfruté la película: quería ver un espectáculo de desolación cataclísmica para pasar el rato y eso es exactamente lo que ofrece, no busquemos más porque no lo hay, aunque a veces pretenda hacer cierta filosofía de andar por casa, cosa que ya parece inevitable en un producto de estas características.
Aunque no me resisto a mencionar un par de detalles especialmente delirantes. Uno es la decisión de los presidentes de los EEUU e Italia de quedarse en tierra y no embarcar en el arca junto al reducido resto de la población que repoblará el planeta para continuar con la especie. En lugar de eso, se quedan en tierra por voluntad propia a pesar de que las posibilidades de supervivencia son nulas. ¿Alguien se imagina a Berlusconi llevando a cabo un acto tan altruista? Yo me veo incapaz.
El otro es lo ridículo que resulta el empeño de los guionistas en que nos preocupemos (¿emocionemos?) por las vicisitudes que pasan para sobrevivir a la catástrofe una familia en concreto, sin nada de especial, mientras se nos muestra cómo cientos de miles de personas mueren brutalmente a su alrededor. A pesar de que el guión, melifluo y bochornosamente moralista por momentos, tamiza completamente el impacto emocional, las escenas, si nos abstraemos de las andanzas sin interés de la familia (divorciados que se reconcilian, cómo no), y nos centramos en la hecatombe que se desencadena a su alrededor, son de una brutalidad y una desmesura sin precedentes.
Bueno, a lo que vamos. De forma completamente desinteresada, he decidido compartir algunas breves escenas de la película, apenas un par de minutos (eso sí, de los más jugosos), con la sana intención de ayudar a las distribuidoras a promocionar su producto. Señores de Sony Pictures, no hace falta que me den las gracias. Yo soy así de generoso por naturaleza.
De la película que nos ocupa, no hay mucho que decir, las impresionantes panorámicas de devastación apocalíptica son prácticamente su única virtud, a no ser que consideremos como virtudes las risas que puede provocarnos un guión lleno de disparates. No voy a meterme a fondo con ello, porque la verdad es que disfruté la película: quería ver un espectáculo de desolación cataclísmica para pasar el rato y eso es exactamente lo que ofrece, no busquemos más porque no lo hay, aunque a veces pretenda hacer cierta filosofía de andar por casa, cosa que ya parece inevitable en un producto de estas características.
Aunque no me resisto a mencionar un par de detalles especialmente delirantes. Uno es la decisión de los presidentes de los EEUU e Italia de quedarse en tierra y no embarcar en el arca junto al reducido resto de la población que repoblará el planeta para continuar con la especie. En lugar de eso, se quedan en tierra por voluntad propia a pesar de que las posibilidades de supervivencia son nulas. ¿Alguien se imagina a Berlusconi llevando a cabo un acto tan altruista? Yo me veo incapaz.
El otro es lo ridículo que resulta el empeño de los guionistas en que nos preocupemos (¿emocionemos?) por las vicisitudes que pasan para sobrevivir a la catástrofe una familia en concreto, sin nada de especial, mientras se nos muestra cómo cientos de miles de personas mueren brutalmente a su alrededor. A pesar de que el guión, melifluo y bochornosamente moralista por momentos, tamiza completamente el impacto emocional, las escenas, si nos abstraemos de las andanzas sin interés de la familia (divorciados que se reconcilian, cómo no), y nos centramos en la hecatombe que se desencadena a su alrededor, son de una brutalidad y una desmesura sin precedentes.
Bueno, a lo que vamos. De forma completamente desinteresada, he decidido compartir algunas breves escenas de la película, apenas un par de minutos (eso sí, de los más jugosos), con la sana intención de ayudar a las distribuidoras a promocionar su producto. Señores de Sony Pictures, no hace falta que me den las gracias. Yo soy así de generoso por naturaleza.













Que pasa tio! jejeje así que 2012 eh? se te ha pasado lo mas cachondo de todo, y es que muere el fulano que está con la ex mujer del prota y a los 2 minutos ya está abrazada a su anterior marido y ni se acuerda del fulano en cuestión.
Y eso que gracias a él se salvaron, primero pilotando la avioneta y luego de copiloto en el avión del ruso. Cuando le dice a la mujer que ha muerto, ella pone cara de pensar: Vaya, en fin, es una pena, ¿de quién me hablas?, ya se me ha olvidado.
Si no escribes correctamente, los duendes del blog te borrarán el comentario.
Por lo demás, eres libre de expresar la opinión que quieras.